Carlos Polo Prieto


Carlos Polo Prieto
COLABORADOR

Carlos Polo Prieto (Salamanca, 1970) es Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Valladolid y Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontifica de Salamanca. Desde 2005 es Inspector Técnico de la Federación Internacional de Vehículos Antiguos, cualificado para firmar las cartas de autentificación de cualquier vehículo que dicha federación expide, y que tienen validez en más de 70 países. Vinculado al vehículo de colección desde su niñez, hizo cuanto ha sido posible por aunar afición y profesión, de modo que ejerce el periodismo del motor desde hace más de 25 años, habiendo publicado cientos de artículos en distintas publicaciones especializadas, y desde 2016 es responsable de Prensa de Federación Española de Vehículos Antiguos,. Es autor de varios libros especializados sobre historia del motor en España (Ducati Mototrans, 1996 y Sanglas, 1998) además de haber pronunciado diferentes conferencias divulgativas sobre historia del motor.

La pasión por los objetos de un determinado periodo de la historia acabó por llevarme a estudiar en detalle el periodo histórico en el que fueron producidos. Primero fueron las motos, luego los coches, y más tarde los camiones, los aviones, los motores estacionarios… tal y como los buenos arqueólogos estudian a fondo flechas de piedra, muebles, vestiduras o edificios, un arqueólogo industrial debe conocer los objetos construidos a parir de la Revolución Industrial.

Preservar, conservar y difundir estos objetos y edificios y la historia que les envuelve es mi principal motivación. Muchos de estos objetos y edificios han sido destruidos simplemente porque sus propietarios desconocían su valor. A veces han sido enviados a desguaces  porque se consideró que no tenían valor. En el caso opuesto, otros permanecen en las peores condiciones posibles porque sus propietarios consideran  que tienen un valor incalculable, y desechan ofertas justas por parte de coleccionistas, al considerar que tratan de engañarlos.

Conocer el justo precio de un vehículo es el primer paso para conseguir una óptima conservación.  Una vez dado ese paso el propietario puede optar con mantener su propiedad o venderlo, sin temor a malentendidos o personas desaprensivas. Esa es mi principal motivación